¡Qué buen momento para reiniciar mi presencia en este espacio!
Si pudiera describir con la cantidad de detalles necesaria la marea de emociones en la que me sumerjo (como un pez sin vida que se entrega al movimiento intermitente de la misma) podría usted, que está del otro lado, no entender pero si observar y poder ayudarme a mi a entender-me. Pero lamentablemente no estoy logrando encontrar las palabras correctas, ni discernir cada sentimiento y pensamiento de los demás, con los cuales se apelmasan, como ese conjunto de fideos exhaustos ya del sofocamiento que les produce el estar expuestos al avasallador calor del agua.
Hemos de encontrar aquí solo un texto que plantea mi estado personal, desde un punto de vista muy alejado (-muy alejado-) como para poder rescatar esos detalles que se destacarían si se hiciera del trabajo de la contemplación una tarea más minuciosa. Pero afortunadamente no tengo que preocuparme por lo que escribo, sino en cosas mas importantes como por ejemplo, en que usted, visitante, se lleve resonando algo en su mente y lograr su meditación sobre algún asunto en particular. Microcósmico, macrocósmico, inter o intrapersonal.
Prometo que en mi próximo retorno voy a compartir algo más interesante. Volvi a replantearme la idea de retomar este ámbito expresivo, por lo que volveré a brindar mis reflecciones sobre este mundo que no siempre es como esperamos que sea, y que por ese motivo se vuelve mas mágico el volver la cabeza para fijar una vez mas los ojos en él.
No todo lo que aparenta estar muerto lo está, y sino, pregúntele a una araña.
2 SIMentarios:
Siempre tu me gustó mucho tu blog, creo que lo sigo hace como dos años o tres. Y creo que vivo cerca de tu casa, porque este blog me lo pasó una amiga que te conoce y estoy segura que me dijo que vivís por mi casa.
En fin, un gusto.
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